Huellas que siguen haciendo camino
Carlos Rodríguez
02 de Abril de 2025
-QUINTA PARTE-
93 ANIVERSARIO DEL NATALICIO DE ALEJANDRO GASCÓN MERCADO
Alejandro como diputado participó entre otras comisiones en la de
Pesca, así que tuvo la oportunidad de conocer a detalle la situación
de esta actividad económica del país. Cuando presentó su informe dijo
una frase muy descriptiva sobre la situación: “En este país tienen más
derecho a pescar las garzas que los propios mexicanos”. Propuso,
entre otras cuestiones, que el Secretario de Pesca fuera el Biólogo
Julio Berdagué Aznar, por considerarlo experto en la materia, sólo
pidió que su oficina fuera ocupada por cuatro policías uno en cada
esquina porque era muy ladrón.
Después de la reunión informativa, ya por los pasillos de la Cámara
de Diputados, se acercó una persona diciendo: diputado Gascón
quiero agradecerle su propuesta, yo soy Julio Berdagué, soltando una
sonora carcajada. En otra ocasión el Biólogo le entregó a Alejandro una tarjeta
personal invitándolo a un hotel que había inaugurado en el
puerto de Mazatlán, Sinaloa. El biólogo Julio siendo pequeño y su
familia habían llegado como refugiados españoles y recibidos por el
Presidente Lázaro Cárdenas. Actualmente un hijo del biólogo
Berdegué, también llamado Julio, es Secretario de Agricultura y
Desarrollo Social en el gobierno de la Cuarta Transformación.
Alejandro ya inmerso en el Partido Socialista Unificado de México,
asistió a un evento político en la plaza principal de la ciudad de
Mérida, Yucatán, al lado de Valentín Campa Salazar. Camino a Mérida
llegamos a Villa Hermosa, Tabasco, a visitar a Juan Lombardo. Juan
era escultor y participó en el XXVI Ayuntamiento, pues en las faldas
del cerro de La Cruz en Tepic, había proyectado la construcción del
Monumento a la Independencia con un gran foro, sin embargo, el
interesante proyecto histórico no fue posible llevarlo a la práctica. Este
sobrino del Maestro Vicente Lombardo Toledano se encontraba en la
ciudad de Villa Hermosa construyendo una enorme y preciosa
escultura, símbolo de un nuevo desarrollo urbanístico llamado
Tabasco 2000. La visita nos dio tiempo para ser invitados a comer y
charlar amenamente.
En Mérida fue un interesante acto, allá siempre instalaban sillas para
que todos los asistentes estuvieran cómodamente escuchando a los
oradores. Se contó con la presencia del prestigiado líder comunista
Valentín Campa Salazar. Este personaje durante años permaneció
preso en Lecumberri, había sido candidato independiente a la
Presidencia de la República por el Partido Comunista Mexicano en el
año de 1976, en esas elecciones se ganó una sola casilla en todo el
país, esa fue la que se instaló en el poblado de Atonalisco, Nayarit. A
los días de la elección acudió a esa población Eduardo Montes
miembro de la Dirección Nacional de ese organismo político, para
agradecer a los ciudadanos su participación. Por estas y otras
razones Alejandro admiraba y respetaba a Valentín Campa, lo mismo
que, a Demetrio Vallejo, al Profesor Roberto Jaramillo, Carlos Sánchez
Cárdenas, Enrique Semo y los jóvenes de la agrupación como Pablo
Gómez, Arturo Whaley, Rolando Cordera, Elvira Concheiro, etc.
En aquellos años llegó a la dirigencia de la Federación de Estudiantes
de Guadalajara Horacio García Pérez. Para su acto de toma de
protesta Alejandro fue un invitado distinguido. Recibimos dos boletos
de avión Ciudad de México-Guadalajara, lo mismo recibió el Lic.
Natalio Vázquez Pallares un convencido cardenista, quien compartió
asiento de avión con Alejandro. El Lic. Natalio, también había sido
invitado al evento de la FEG, ya que fue el primer Secretario General
de la Federación de Estudiantes Socialistas de Occidente, el FESO,
organización estudiantil de la cual surgió la FEG. Cuando llegamos al
aeropuerto de la ciudad tapatía, ya esperaban una caravana de
automóviles casi todos de color negro, que nos condujeron hasta el
lugar del evento. Fue muy significativo que Horacio en su discurso se
dirigiera a Alejandro con bastante deferencia. Una vez concluido el
acto oficial de la Federación de Estudiantes, iniciaron los festejos que
terminaron otro día por la mañana en el aeropuerto Miguel Hidalgo de
Guadalajara, pues precisamente ese día volábamos muy temprano a
la ciudad de Monterrey. Asistieron al aeropuerto a despedir a
Alejandro el Ingeniero Álvaro Ramírez, un promedio de cien
integrantes de la Federación de Estudiantes entre los que se
encontraba Horacio y su compañera Beatriz, todos cantando “Las
Negras Botellas”, ante el asombro de los presentes.
Otra ocasión Alejandro fue invitado por el Rector de la Universidad de
Guadalajara el Lic. Enrique Alfaro Anguiano a su casa del
fraccionamiento Las Águilas, en Zapopán, Jal., después de conversar,
beber y comer, el Licenciado Alfaro solicitó amablemente conocer un
espacio de su recinto familiar donde conservaba una gran colección de
aparejos relacionados con la charrería, Alejandro tomó una soguilla e
invitó al Rector Alfaro a tener una competencia, Alejandro la ganó
demostrando sus habilidades para realizar algunas suertes de la
fiesta más mexicana.
Cuándo Alejandro me dijo que yo no tendría vacaciones ni días de
descanso, literalmente así sucedió. No obstante, estando en Los
Chorritos en Reunión del Comité Central, recibí la grata noticia de que
había nacido mi primera hija en Tepic, de inmediato el Licenciado
Castañeda me ofreció su vehículo para realizar el traslado.
Transcurridos los días el propio Alejandro y el Lic. Fernando Peraza
Medina fueron los testigos en el Registro Civil del nacimiento de mi
pequeña hija.
Alejandro por lo general, gozaba de buena salud, es probable que
desde entonces sufriera de diabetes y no lo manifestaba ni se quejara
de ello, en el Departamento de la calle Celaya había literatura
relacionada con esta enfermedad. Alejandro ya necesitaba lentes de
graduación, aunque no era afecto a utilizarlos.
Con la creación del Partido socialista Unificado de México, y con más
de 50 años de edad, Alejandro creyó prudente retirarse por un tiempo
a la vida privada, en ese propósito, al lado de sus cuñados Cervantes
Torres, con anterioridad habían adquirido una propiedad rústica,
rumbo al poblado de Xalisco, Nayarit. La finca, a base de un intenso
trabajo familiar fueron construyéndola hasta convertirla en una
pequeña empresa productiva. Contaba con cría de cerdos, vacas
lecheras que le había regalado su amigo Samuel Ocaña, Gobernador
del Estado de Sonora, un estanque con peces. Se sembraron
hermosos oyameles, plantas de vid que los compañeros de
Hermosillo, Sonora le habían regalado, también buganvilias de
diversos colores adquiridos en los viveros de Xochimilco, de la ciudad
de México. La empresa familiar inició a tener buenos dividendos
económicos, pues la producción de cerdos la compraban personas de
Arenal, Jalisco. Las familias sin excluir a ninguno participaban en las
labores productivas. Allí estuvieron siempre presentes colaborando la
respetada señora Chonita, la Maestra Socorrito, Abel, Martha su hijo
Joel, Gustavo, Wilfrido, los hijos de Alejandro Amelia, Vicente y
Manuel. Con el paso del tiempo, ya no tuve conocimiento del
funcionamiento del interesante proyecto productivo. Esta era la relación
familiar principal que Alejandro sostenía, sólo una vez
visitamos la casa en la ciudad de México, donde vivía su anterior
pareja madre de sus otros hijos, la señora Hortensia, ese día nadie se
encontraba presente.
CONTINUARÁ
Comentarios