Por qué la basura a veces tapa las alcantarillas
Sergio Mejía Cano ·
25 de junio, 2025 ·
Hace 220 días
Con la llegada de las lluvias en la capital nayarita vuelve a resurgir el problema de las inundaciones en diversas zonas de la ciudad, no nada más en las zonas de siempre, sino que también en otras zonas que antes no sufrían de este problema; aunque, es justo decirlo, también hay zonas de la ciudad que antes se anegaban y ya no.
Si bien a lo largo de varias administraciones tanto estatales como municipales se han hecho trabajos en el alcantarillado algunos de los cuales no han dado los resultados esperados, pero otros sí. Un claro ejemplo está en el colector que se hizo por la calle Guadalajara, al oriente del centro de la ciudad que va de la calle Zapata hasta el bulevar Luis Donaldo Colosio, pues después de la terminación de esta obra, hasta el año pasado ya no se ha vuelto a inundar como acontecía cada temporada de lluvias, específicamente de dicha calle Guadalajara hacia las vías del ferrocarril, precisamente desde la calle Zapata hasta la Vicente Guerrero.
De las obras para evitar inundaciones y que se ha documentado que han fallado, son las que se han hecho por la calle P. Sánchez, en la Calzada del Panteón, por la calle Jesús García y la prolongación Allende, precisamente en el entorno a la estación del ferrocarril, ya que en la última tormenta fuerte que hubo la semana pasada, dicha estación ferroviaria se volvió a inundar, así como las casas del entorno y de enfrente, pasando las vías férreas del patio de maniobras.
Por lo regular cuando se dan las noticias de estas inundaciones, las autoridades señalan que las alcantarillas y tuberías de desagüe estaban tapadas con enormes cantidades de basura y otro tipo de desechos que, se supone, algunos tepiqueños vierten en la calle; así que constantemente se solicita a la ciudadanía que evite tirar la basura en la calle, sino que espera la hora para colocar su basura a la puerta de sus domicilios para que, en los días determinados pase el camión recolector y la recoja; esta petición por parte de las autoridades respectivas se hace a través de medios de información tanto impresos como televisivos y ahora por medio de las redes sociales, precisamente en los portales de internet de medios de comunicación que antes eran impresos y que ahora aparecen más en dichas redes sociales.
Entre las sugerencias a la población respecto a cómo es la recolección de la basura, se publicó que se sacara la basura en bolsas de plástico colocándolas en la puerta de las casas y que se evitara en lo sucesivo acumularla en el cruce de algunas calles tal y como anteriormente se acostumbraba; sin embargo, esta práctica se sigue dando en algunos puntos de la ciudad, porque hay callejones o zonas en donde no puede entrar el camión recolector de la basura, por lo que la gente que viven en calles estrechas, callejones, privadas, vecindades, etcétera, se ve obligada a seguir acumulando en un solo punto cercano a estos lugares, para que de ahí sea recogida la basura.
La mayoría de la población ya tiene muy presente la cultura de qué hacer con la basura, es decir, embolsarla y colocarla afuera de sus domicilios o, como se cita líneas arriba de juntarla en un solo punto en aquellos lugares en donde no puede entrar el camión recolector; aunque como suele suceder, para todo hay gente y tal vez la haya que se le hace fácil verter su basura a granes en la calle o hasta en arroyos y el río Mololoa; pero, por lo regular la mayor parte de los ciudadanos cumplen con la petición de las autoridades encargadas de la limpieza de la ciudad.
El problema ya detectado son algunos de los pepenadores que recorren las calles de la ciudad poco antes de que pase el camión recolector hurgando la basura abriendo las bolsas no nada más por la boca, sino algunos de estos pepenadores sin perder tiempo tratando de desbaratar los nudos las rompen y, si las llegan a abrir, por lo regular ya no las vuelven a cerrar o dejar como estaban dejándolas abiertas facilitando que después lleguen canes y felinos y, al oler algo sustancioso al buscar a fondo voltean esas bolsas rotas o abiertas y, por ende, la basura se riega en la calle; basura que los encargados de la recolección no recogen del suelo y, lo que es peor: si alguna de las bolsas ya rotas se abre más tirando su contenido, pues esa basura queda regada en la calle, así que, al llegar una corriente de agua la arrastra hacia las alcantarillas.
Lejos quedaron aquellos tiempos cuando los trabajadores de los camiones recolectores también recogían la basura que se regaba.
Sea pues. Vale.
Si bien a lo largo de varias administraciones tanto estatales como municipales se han hecho trabajos en el alcantarillado algunos de los cuales no han dado los resultados esperados, pero otros sí. Un claro ejemplo está en el colector que se hizo por la calle Guadalajara, al oriente del centro de la ciudad que va de la calle Zapata hasta el bulevar Luis Donaldo Colosio, pues después de la terminación de esta obra, hasta el año pasado ya no se ha vuelto a inundar como acontecía cada temporada de lluvias, específicamente de dicha calle Guadalajara hacia las vías del ferrocarril, precisamente desde la calle Zapata hasta la Vicente Guerrero.
De las obras para evitar inundaciones y que se ha documentado que han fallado, son las que se han hecho por la calle P. Sánchez, en la Calzada del Panteón, por la calle Jesús García y la prolongación Allende, precisamente en el entorno a la estación del ferrocarril, ya que en la última tormenta fuerte que hubo la semana pasada, dicha estación ferroviaria se volvió a inundar, así como las casas del entorno y de enfrente, pasando las vías férreas del patio de maniobras.
Por lo regular cuando se dan las noticias de estas inundaciones, las autoridades señalan que las alcantarillas y tuberías de desagüe estaban tapadas con enormes cantidades de basura y otro tipo de desechos que, se supone, algunos tepiqueños vierten en la calle; así que constantemente se solicita a la ciudadanía que evite tirar la basura en la calle, sino que espera la hora para colocar su basura a la puerta de sus domicilios para que, en los días determinados pase el camión recolector y la recoja; esta petición por parte de las autoridades respectivas se hace a través de medios de información tanto impresos como televisivos y ahora por medio de las redes sociales, precisamente en los portales de internet de medios de comunicación que antes eran impresos y que ahora aparecen más en dichas redes sociales.
Entre las sugerencias a la población respecto a cómo es la recolección de la basura, se publicó que se sacara la basura en bolsas de plástico colocándolas en la puerta de las casas y que se evitara en lo sucesivo acumularla en el cruce de algunas calles tal y como anteriormente se acostumbraba; sin embargo, esta práctica se sigue dando en algunos puntos de la ciudad, porque hay callejones o zonas en donde no puede entrar el camión recolector de la basura, por lo que la gente que viven en calles estrechas, callejones, privadas, vecindades, etcétera, se ve obligada a seguir acumulando en un solo punto cercano a estos lugares, para que de ahí sea recogida la basura.
La mayoría de la población ya tiene muy presente la cultura de qué hacer con la basura, es decir, embolsarla y colocarla afuera de sus domicilios o, como se cita líneas arriba de juntarla en un solo punto en aquellos lugares en donde no puede entrar el camión recolector; aunque como suele suceder, para todo hay gente y tal vez la haya que se le hace fácil verter su basura a granes en la calle o hasta en arroyos y el río Mololoa; pero, por lo regular la mayor parte de los ciudadanos cumplen con la petición de las autoridades encargadas de la limpieza de la ciudad.
El problema ya detectado son algunos de los pepenadores que recorren las calles de la ciudad poco antes de que pase el camión recolector hurgando la basura abriendo las bolsas no nada más por la boca, sino algunos de estos pepenadores sin perder tiempo tratando de desbaratar los nudos las rompen y, si las llegan a abrir, por lo regular ya no las vuelven a cerrar o dejar como estaban dejándolas abiertas facilitando que después lleguen canes y felinos y, al oler algo sustancioso al buscar a fondo voltean esas bolsas rotas o abiertas y, por ende, la basura se riega en la calle; basura que los encargados de la recolección no recogen del suelo y, lo que es peor: si alguna de las bolsas ya rotas se abre más tirando su contenido, pues esa basura queda regada en la calle, así que, al llegar una corriente de agua la arrastra hacia las alcantarillas.
Lejos quedaron aquellos tiempos cuando los trabajadores de los camiones recolectores también recogían la basura que se regaba.
Sea pues. Vale.