Feliz día del abogado
Sergio Mejía Cano ·
15 de julio, 2025 ·
Hace 200 días
El día 12 de julio se celebra el Día del Abogado en nuestro país, obviamente que se engloban ambos géneros, tanto femenino como masculino, pues en esta rama sobresalen en gran manera mujeres y hombres. Sin embargo, como suele suceder en la mayoría, si no es que, en todas las profesiones, no están todos los que son ni son todos los que están, ya que hay quienes ejercen esta carrera por convicción y vocación; el problema es que también los hay quienes llegaron a esta rama del Derecho por rebote, por influencias, por amiguismo, etcétera.
Entre estos últimos era o es muy fácil distinguirlos, pues hasta antes de que se implantara en México el Sistema Penal Acusatorio y Oral de Justicia, se llegaron a detectar varias personas que ejercían la abogacía sin haber terminado la carrera o que habiéndola terminado jamás obtuvieron su cédula profesional, porque como supuestamente se ha dicho, nadie les pedía que comprobaran si estaba concluida su carrera o no, muchas de estas personas se la pasaron gran parte de su vida ejerciendo como abogados litigando, defendiendo o acusando gente, tramitando testamentos y escrituras y, tal y como se ha documentado o se ha comentado de boca en boca, obteniendo recursos económicos sin límite a los familiares de acusados con la promesa de liberarlos rápidamente, aunque ese rápidamente se llevara varios años.
Es probable que la mayoría de mexicanos y mexicanas tengamos conocidos, amigos y hasta familiares que están adentrados en el ramo del Derecho, por lo que debido a esto se han oído pláticas o anécdotas o hasta por conocimiento de causa en donde algunos de los que se dicen abogados no han sido del todo derechos en sus funciones, ya sea que tengan título, cédula profesional o no.
Y a propósito del Sistema Penal Acusatorio, se ha documentado que una vez puesto en marcha este sistema oral de justicia, muchos, varios de quienes se habían visto favorecidos para ejercer esta profesión se quedaron sin trabajo, aunque se ha llegado a conocer que de estas personas siguen asesorando a noveles abogados gracias a la experiencia adquirida durante muchos años estas personas, aunque no contaran con su cédula profesional o no hubiesen terminado su carrera o no hayan hecho alguna tesis, etcétera; pues hoy en día debido a este Sistema Penal Acusatorio hoy, en donde quiera que se presente un abogado se le exige presentar y comprobar debidamente su cédula para ejercer la abogacía.
En cuanto a quienes ahora están en ejerciendo la abogacía, claro que los hay quienes son muy responsables en su profesión, responsabilidad que los recomienda por sí solos llenándolos de trabajo debido a su rectitud y honestidad en el desempeño de su servicio.
Sin embargo, también se han dado muchos casos de abogadas y abogados que se han torcido feamente en sus funciones, pues se han documentado varios casos en donde hasta abogados que han logrado ser notarios públicos han sido descubiertos en malos pasos; un claro ejemplo se ha dado en el caso del Infonavit, en donde se vieron envueltos tanto abogados como notarios en un gran fraude a este instituto con la adquisición de casas abandonadas o dejadas por los trabajadores, para posteriormente revenderlas o haciendo negocio de una u otra forma con terrenos y casas, casos de los que ya ha dado cuenta últimamente el mismo neo director del Infonavit, el ingeniero agrónomo, Octavio Romero Oropeza.
De acuerdo a pláticas con conocidos, amigos y familiares que decidieron estudiar Derecho, por el motivo que fuera, ya sea por vocación, convicción o por conveniencia, cierta vez le pregunté a un conocido muy cercano que estudiaba Leyes en la Universidad de Guadalajara, por cuál rama se iba a especializar o cuál le gustaba más, me respondió que su papá le había dicho que ojalá y fuera como Perry Mason, un personaje que ejercía el actor, Raymond Burt en una serie de televisión que comenzó a pasarse allá por los años 60 del siglo pasado; pero que hoy en día ser abogado defensor como aquel personaje era muy riesgoso, pues tal y como están las cosas, no se podría defender a alguien que fuera acusado de pertenecer al crimen organizado. Así que mejor se había decidido por el Derecho Laboral, pues ahí podía haber lana tanto del trabajador como del patrón, por lo que ser abogado laboral era más redituable y sin tanto riesgo, pues era más fácil satisfacer a ambas partes: trabajador demandante y patrón demandado. Al trabajador conformándolo con el famoso, lo tomas o lo dejas, por consejo del patrón.
Sea pues. Vale.
Entre estos últimos era o es muy fácil distinguirlos, pues hasta antes de que se implantara en México el Sistema Penal Acusatorio y Oral de Justicia, se llegaron a detectar varias personas que ejercían la abogacía sin haber terminado la carrera o que habiéndola terminado jamás obtuvieron su cédula profesional, porque como supuestamente se ha dicho, nadie les pedía que comprobaran si estaba concluida su carrera o no, muchas de estas personas se la pasaron gran parte de su vida ejerciendo como abogados litigando, defendiendo o acusando gente, tramitando testamentos y escrituras y, tal y como se ha documentado o se ha comentado de boca en boca, obteniendo recursos económicos sin límite a los familiares de acusados con la promesa de liberarlos rápidamente, aunque ese rápidamente se llevara varios años.
Es probable que la mayoría de mexicanos y mexicanas tengamos conocidos, amigos y hasta familiares que están adentrados en el ramo del Derecho, por lo que debido a esto se han oído pláticas o anécdotas o hasta por conocimiento de causa en donde algunos de los que se dicen abogados no han sido del todo derechos en sus funciones, ya sea que tengan título, cédula profesional o no.
Y a propósito del Sistema Penal Acusatorio, se ha documentado que una vez puesto en marcha este sistema oral de justicia, muchos, varios de quienes se habían visto favorecidos para ejercer esta profesión se quedaron sin trabajo, aunque se ha llegado a conocer que de estas personas siguen asesorando a noveles abogados gracias a la experiencia adquirida durante muchos años estas personas, aunque no contaran con su cédula profesional o no hubiesen terminado su carrera o no hayan hecho alguna tesis, etcétera; pues hoy en día debido a este Sistema Penal Acusatorio hoy, en donde quiera que se presente un abogado se le exige presentar y comprobar debidamente su cédula para ejercer la abogacía.
En cuanto a quienes ahora están en ejerciendo la abogacía, claro que los hay quienes son muy responsables en su profesión, responsabilidad que los recomienda por sí solos llenándolos de trabajo debido a su rectitud y honestidad en el desempeño de su servicio.
Sin embargo, también se han dado muchos casos de abogadas y abogados que se han torcido feamente en sus funciones, pues se han documentado varios casos en donde hasta abogados que han logrado ser notarios públicos han sido descubiertos en malos pasos; un claro ejemplo se ha dado en el caso del Infonavit, en donde se vieron envueltos tanto abogados como notarios en un gran fraude a este instituto con la adquisición de casas abandonadas o dejadas por los trabajadores, para posteriormente revenderlas o haciendo negocio de una u otra forma con terrenos y casas, casos de los que ya ha dado cuenta últimamente el mismo neo director del Infonavit, el ingeniero agrónomo, Octavio Romero Oropeza.
De acuerdo a pláticas con conocidos, amigos y familiares que decidieron estudiar Derecho, por el motivo que fuera, ya sea por vocación, convicción o por conveniencia, cierta vez le pregunté a un conocido muy cercano que estudiaba Leyes en la Universidad de Guadalajara, por cuál rama se iba a especializar o cuál le gustaba más, me respondió que su papá le había dicho que ojalá y fuera como Perry Mason, un personaje que ejercía el actor, Raymond Burt en una serie de televisión que comenzó a pasarse allá por los años 60 del siglo pasado; pero que hoy en día ser abogado defensor como aquel personaje era muy riesgoso, pues tal y como están las cosas, no se podría defender a alguien que fuera acusado de pertenecer al crimen organizado. Así que mejor se había decidido por el Derecho Laboral, pues ahí podía haber lana tanto del trabajador como del patrón, por lo que ser abogado laboral era más redituable y sin tanto riesgo, pues era más fácil satisfacer a ambas partes: trabajador demandante y patrón demandado. Al trabajador conformándolo con el famoso, lo tomas o lo dejas, por consejo del patrón.
Sea pues. Vale.