Amapola en el municipio Del Nayar
Oscar González Bonilla ·
22 de mayo, 2025 ·
Hace 255 días
Abelino Ramos Parra, presidente de la organización civil “Cora de Corazón”, en vida insistía en argumentar que la pobreza en el municipio Del Nayar provoca que indígenas, en su mayoría, trabajen en labores propias del cultivo de amapola.
Este es un problema social que no ha sido debidamente atendido por los gobiernos federal ni estatal, en tanto los habitantes del municipio de Nayarit con alta marginación y pobreza en la escala nacional, se ven obligados a las actividades ilícitas por tal de ganar dinero para comer, sostenía el luchador social.
Abelino Ramos Parra, quien por propia convicción social se había dado a la tarea de gestionar satisfactores para la población indígena del municipio Del Nayar, tenía vivencias personales por sus permanentes viajes a la sierra de Nayarit.
Agobiados por la pobreza y la falta de empleo, los indígenas le entran al corte y rayado de la amapola sin ni siquiera pensar que está en riesgo su seguridad personal, pues bien podrían ser detenidos por elementos del Ejército y adjudicarles cargos de cultivo de enervantes, cuando ellos tan sólo son trabajadores, pero el hilo siempre se troza por lo más delgado, manifestaba Ramos Parra.
Con base en la información de la treceava zona militar, en Nayarit, hasta abril del presente año, se localizaron mil 200 plantíos de amapola en una superficie de 318 hectáreas, la mayoría diseminados en terrenos del municipio Del Nayar.
Este es un problema social que no ha sido debidamente atendido por los gobiernos federal ni estatal, en tanto los habitantes del municipio de Nayarit con alta marginación y pobreza en la escala nacional, se ven obligados a las actividades ilícitas por tal de ganar dinero para comer, sostenía el luchador social.
Abelino Ramos Parra, quien por propia convicción social se había dado a la tarea de gestionar satisfactores para la población indígena del municipio Del Nayar, tenía vivencias personales por sus permanentes viajes a la sierra de Nayarit.
Agobiados por la pobreza y la falta de empleo, los indígenas le entran al corte y rayado de la amapola sin ni siquiera pensar que está en riesgo su seguridad personal, pues bien podrían ser detenidos por elementos del Ejército y adjudicarles cargos de cultivo de enervantes, cuando ellos tan sólo son trabajadores, pero el hilo siempre se troza por lo más delgado, manifestaba Ramos Parra.
Con base en la información de la treceava zona militar, en Nayarit, hasta abril del presente año, se localizaron mil 200 plantíos de amapola en una superficie de 318 hectáreas, la mayoría diseminados en terrenos del municipio Del Nayar.