Tepic, Nayarit, viernes 29 de mayo de 2020

Injusto me hayan dejado fuera, cuando ha sido absoluta mi entrega al PRI: Galván

César Ricardo Luque Santana

12 de abril de 2014

*Crónica de encuentro entre estudiantes y políticos

El jueves 10 de abril, un grupo de estudiantes de Ciencia Política sostuvieron un encuentro de corte académico con los diputados Miguel Ángel Arce Montiel del PRD, Leopoldo Domínguez del PAN (ambos con licencia) y Alejandro Galván del PRI. La reunión giró en torno a tres preguntas, a saber: sobre sus inicios en la política, su concepto de ella y sobre su quehacer actual como políticos. Después de sus intervenciones hubo preguntas al respecto para precisar sus dichos. La conducción corrió a cargo del profesor Marcos Olvera y estuvo presente su coordinador el Dr. Abel Gómez.

Sobre la primera pregunta, Polo Domínguez comentó que él empezó a participar de lleno en política desde las elecciones de 1999 con la “Alianza para el Cambio” cuyo error acotó, fue no haberse constituido como gobierno de coalición. Durante la administración de Antonio Echeverría fue secretario de Salud y contendió en el 2002 por la alcaldía de Tepic sin éxito. Fungió como titular del Seguro Popular del gobierno federal (2004), alternando en todo momento sus actividades de médico cirujano con funciones administrativas hasta llegar a ser actualmente diputado por el primer distrito. Se afilió al PAN en el año 2000. Consideró sin embargo que siempre se hace política de un modo u otro.

La hoja de servicio en la política de Miguel Ángel Arce Montiel es más larga pues desde muy joven se involucró en ella en su natal Tuxpan y luego en Tepic participando en diversos movimientos sociales y políticos. Fue activista estudiantil durante su carrera de economía en la entonces Universidad de Nayarit y participó el proyecto de ese entonces donde la Universidad se involucró activamente con los productores agrícolas. Ha participado en la lucha social del movimiento urbano popular en diversos puntos del país y hasta 1996 se afilió al PRD siendo dirigente municipal y estatal en varias ocasiones. Ha laborado en diversas dependencias de los gobiernos  estatal y federal, fue regidor durante el trienio de Tino Ávila y actualmente diputado fungiendo como coordinador de la fracción del PRD. Sostuvo que desde su investidura como diputado no ha dejado de acompañar a los movimientos sociales, sindicales y ciudadanos y que se ha empeñado en ser su voz en el Congreso. Remató diciendo que su experiencia de lucha ha sido para él una experiencia de vida.

Alejandro Galván dijo que de joven vivió un año en Estados Unidos y que a su regresó empezó su negocio de publicidad el cual ha crecido exponencialmente durante 18 años, tiempo durante el cual estudió la carrera de derecho Negó que su éxito empresarial se deba a turbiedades y que al respecto le han hecho mala prensa, la misma que ha padecido dijo desde que saltó a la palestra política. Su cargo más importante ha sido el ser diputado local que dice le ha dejado una gran experiencia y satisfacciones. “Uno apoya a su partido aunque considera que sus medidas son injustas” expresó, frase que no pasó desapercibida para el auditorio y que luego le echarían en cara. Trató enseguida -y en otras intervenciones posteriores-  de justificar esa conducta (incurriendo en claras contradicciones) diciendo que lo mueve su afán de servir a la gente y que para ello hay que llegar a los puestos donde una minoría toma decisiones a nombre de los demás (sic), dando entender que el fin justifica los medios. Admite que quienes controlan el partido deciden las candidaturas y vetan a quien quieren (o mejor dicho, a quien no quieren) y que él acata esas disposiciones, lo cual es acorde con lo anteriormente dicho por él, dejando entrever la mentalidad del priista típico, aunque ante los cuestionamientos de esa actitud convenenciera, alegó que no se trata según él de una actitud de sumisión, como también alguien se lo expresó más tarde.

En el espacio de las preguntas, le preguntaron a Galván cómo concilia los ideales con las imposiciones de su partido y su respuesta es que tiene que acatar “normas” (tal vez usos y costumbres), pues de otro modo se vería bloqueado para aspirar a cargos públicos desde los cuales ayudar a la gente. Dejó claro que la lealtad al partido está por encima de todo (sic). En este mismo tenor, se le preguntó sobre qué importancia tenían para él los ideales a lo que contestó que “la política es una parte de la moral” de tal suerte que una persona inmoral no debía tener cargos de representación política (sic)

Por su parte, se le preguntó a Polo Domínguez qué hacer para motivar a los ciudadanos a participar en la política y a confiar en los políticos. Dijo que el 88% de los ciudadanos del padrón electoral no están afiliados a ningún partido lo cual es indicativo a su modo de ver de la desconfianza que se tiene de los partidos políticos porque éstos han fallado a la gente. Argumentó que la mejor manera de revertir ese descrédito es con congruencia, sobre todo ahora que la sociedad a través de las redes sociales mantiene a los políticos bajo un estricto escrutinio de manera que ya no pueden engañar tan fácilmente a los ciudadanos. Puso de ejemplo a Andrés Manuel López Obrador quien a pesar de carecer de recursos económicos para su causa, pudo atraer la confianza de 14 millones de mexicanos para los cuales no sólo es un referente sino una esperanza de cambio, no obstante aclaró, que como panista mantiene divergencias sustanciales con sus propuestas.

En cuanto al diputado con licencia Arce Montiel, se le preguntó qué hacer para impulsar las aspiraciones de los ciudadanos a lograr cargos de representación popular sin tener que depender de los partidos políticos y otro más le preguntó si sus convicciones originales de izquierda no se habían socavado con el poder. A la primera pregunta dijo que los partidos son medios, no fines, que son instrumentos de la sociedad y que la participación política no se agota en las instituciones políticas sino que se practica cotidianamente en la sociedad a través de muchas formas de lucha. Mencionó que él ha pugnado porque los candidatos independientes gocen de las mismas prerrogativas y condiciones que los candidatos de los partidos. Respecto a la segunda pregunta, reconoce que hay tentaciones en el poder  pero que nunca ha sucumbido a ellas porque tiene convicciones firmes, los pies bien puestos sobre la tierra y porque  nunca ha olvidado sus raíces humildes. Dijo que inició su carrera política luchando al lado de los pobres y con ellos continúa.

La segunda pregunta a los panelistas fue acerca de su concepción de la política. Arce Montiel empezó diciendo que la política nace del conflicto y que por ende es una herramienta para dirimirlo. Enfatizó que la política es asunto de todos, no de una elite, aunque reconoció que la apatía hacia la política la han generado los políticos que usan el poder para su provecho personal. Consideró que para él la política ha sido una necesidad inevitable para transformar la sociedad, para abatir la injusticia, la impunidad, el abuso, etc. Señaló que las redes sociales han contribuido a hacer ciudadanía, que ha generado espacios de reflexión, de crítica, de denuncia e interlocución, antes inexistentes.

Galván coincidió en que la política debe servir para lograr acuerdos a favor de la sociedad. Dijo que la política es asunto de hombres libres (sic) y qué el poder real está en el pueblo porque los gobernantes solo son sus representantes (aunque desde luego en la práctica suceda lo contrario digo yo). Reconoce el papel protagónico de las redes sociales y cuestionó que se hagan gastos excesivos en publicidad, aunque luego reparó que él es empresario de la publicidad y trató de matizar el autogol. Por cierto, es obvio que este personaje tiene una tendencia al uso y abuso de los medios y a la mercadotecnia. Dijo luego que seguirá participando a pesar del fuego amigo y reconoció que hay “raterías” en el gobierno pero que es difícil agarrarlos porque una cosa es ser ratero y otra ser pendejo (sic).

Para Polo la cuestión de sí la política es arte o es ciencia es irresoluble porque tiene algo de ambas. Insistió en que la política no es privativa de los llamados políticos profesionales sino que compete a todos por igual. Coincidió en que mediante la política se deben buscar consensos y definió a la política como “la búsqueda de consensos”

En la ronda de preguntas, le preguntaron a Arce por qué el PRD no es el partido exitoso que puede y debe ser. El perredista contestó que han tenido triunfos ocasionales y que en general han demostrado saber gobernar, poniendo de ejemplo los gobiernos municipales de Alejandro Gazcón Mercado y particularmente el don Tino Ávila Arce. Dijo que en otras ocasiones les han arrebatado los triunfos mediantes fraudes electorales como con Ramón López Tirado (por hablar de casos locales recientes) y admite autocríticamente que se han cometido errores que han lastimado a muchos electores de izquierda y que el desprestigio de ciertos personajes del PRD perjudica asimismo la imagen del partido.

Por su parte, se le preguntó a Polo si sólo la política puede dar rumbo a la nación y al estado. Contestó que seguramente hay muchas maneras de contribuir al mejoramiento de la sociedad, pero que la política ocupa un lugar privilegiado.

Por último se les preguntó a los panelistas cómo es su quehacer político cotidiano. Galván parte de reconocer el desprestigio de la política y los políticos y de la necesidad de dignificar el oficio. La fórmula dijo él es saber escuchar a los ciudadanos, dar soluciones y cumplir las promesas. Hay que ser congruentes remató. Destacó su gestión como legislador y en particular la Ley contra la Usura. Considera que cumplió también en sus labores de gestor y en las tareas de fiscalización, aunque respecto a esto último insistió en que aunque sepan que hay actos de corrupción no es fácil demostrarlo.

Para Miguel Ángel Arce Montiel el trabajo político profesional es duro, complejo, conflictivo como la política misma. Implica actuar con responsabilidad, documentarse lo mejor posible, buscar alternativas viables, saber dónde están las soluciones y cuáles son los mecanismos apropiados a utilizar, así como tener capacidad de negociación y movilización. Lo importante –dijo- es no suplantar a la gente sino empoderarla, lograr que su participación implique tener capacidad de decisión. Mencionó su trabajo como diputado, dijo que en el tema legislativo fue el primero en impulsar una iniciativa de Ley de Participación Ciudadana a la que luego se sumaron otras dos propuestas (una de ellas a nombre del ejecutivo). Señaló que hay dispositivos en dicha Ley que dificultan su uso y que él ha pugnado por hacerla más accesible enviando recientemente una iniciativa de reforma con ese fin. Dijo que es importante que los ciudadanos tengan un marco legal que les permita ejercer sus derechos y que es necesario ampliarlos, pero que los mecanismos legales deben ser acompañados de una cultura política democrática. Mencionó otros puntos por los que ha luchado desde su investidura de diputado como la defensa del rio San Pedro, entre otros.

Para Polo la política es pasión, entrega, responsabilidad. Dijo que los principios del PAN han sido su brújula y que Maquío ha sido su faro. Considera que tenemos que avanzar en la cultura de la legalidad, que no se trata de hacer leyes sino de respetarlas. Admitió que el poder legislativo no ha sido el contrapeso democrático que debería ser pero no explicó por qué. Consideró que la lealtad es con los principios y no con el partido.

En las preguntas de cierre le preguntaron a Arce Montiel de qué manera las “oligarquías” de los partidos (los que se adueñan del partido) afectan la vida democrática de éste. Arce dijo que toda imposición dentro y fuera de los partidos es nociva, que se debe alentar la participación democrática de la militancia y que él ha procurado lograr posiciones con base en sus méritos. Otro estudiante le espetó a Galván que en el PRI la existencia de esta “oligarquía” es más clara y que por ende le cuesta trabajo creer que alguien se diga democrático y milite en un partido antidemocrático. Galván dio a entender que nadie escapa a los condicionamientos que las cúpulas de los partidos hacen pero no lo hizo en un tono autocrítico sino leyéndolo como una fatalidad. Incluso dijo que el “dedazo” está legalizado en los estatutos del PRI (sic) lo cual me pareció una abominación (el dicho y el hecho).  Terminó su alocución reiterando elogios a Arce y a Polo a quienes encomió por sus cualidades e integridad.

Finalmente, Abel Gómez, coordinador de Ciencia Política agradeció a todos los que participaron en el evento y dio un interesante mensaje a sus estudiantes.

En lo personal me quedé pensando en las frases de Galván y lo mucho que reveló del modo de ser del priista logrero, pero reparé que esa actitud no es privativa de ellos sino que anida en todos los partidos. Me refiero sobre todo a la idea muy arraigada que suelen tener los politiqueros de que “el fin justifica los medios”, aunque siempre he creído que esta postura es incorrecta porque los fines nobles se ven envilecidos necesariamente por el uso de medios indignos. Si la política fuera parte de la moral como dijo Galván, ante cualquier conflicto entre ambas siempre debería triunfar la segunda sobre la primera como enseñaba Kant. En este sentido, serían “los medios los que justificarían los fines”.

La postura de Galván me evocó pues aquellos izquierdistas del post 68 que ingresaban al PRI con la ilusión de cambiarlo desde adentro y terminaron cambiando ellos para mal pues se corrompieron. Y es que el problema de que “el fin justifica los medios” está en el tránsito, pues no hay manera de cruzar el pantano sin mancharse. Esta misma actitud la reedita la izquierda autollamada moderna que se acerca al poder en franco maridaje con el pretexto que desde ahí van a favorecer a la gente. El precio que se paga es el descrédito y el desdibujamiento ideológico, pues evidentemente el poder corrupto no admite una relación sana. No significa que no se deba negociar con el adversario de derechas sino que se tiene que hacer desde posiciones de fuerza, sin entreguismo, sin claudicar en los principios, pues la izquierda sin el componente ético es un cascarón vacío.

Comentarios

© Copyright 2020 Nayarit Altivo. Todos los derechos reservados.
Tepic, Nayarit. México
Director General: Oscar González Bonilla
Comercio & Empresa
Precio Gasolina